Bodas

Reportaje de boda en Ca L’Iborra


Compartir mola.... Share on FacebookShare on Google+Tweet about this on TwitterShare on LinkedIn

Otro lugar por descubrir. Reportaje de boda en Masia Ca L’Iborra

Cada vez que recuerde este primer reportaje de boda en  Ca L’Iborra, lo haré seguro con una sonrisa de oreja a oreja pues el primer contacto que tuve con Marina y Manel no pudo ser mejor. Vinieron a verme un domingo por la mañana y como mandan los cánones acabamos haciendo un vermut con todas sus consecuencias, por lo que presagié que este reportaje de boda en Ca L’Iborra sería sonado e iba a disfrutar como a mí me gusta, lo que acabó por confirmarse.

Me dijeron que iban a celebrar su boda en Ca l’Iborra y conectando directamente con la base de datos que guardo en mi cabeza comprobé que por ese nombre no me venía nada. No conocía el lugar, lo que después de casi 25 años, que mayor soy ya, como fotógrafo de bodas en Barcelona es bastante raro. Me comentaron que era un lugar precioso, una vieja casa señorial en Mataró en la que hacía relativamente poco tiempo que se celebraban bodas y la verdad es que se quedaron cortos, me enamoré del lugar, de aquellos sin duda que no se olvidan y espero en breve repetir algún reportaje de boda en Ca L’Iborra.

Algo diferente. Un reportaje de boda en Ca L’Iborra

Celebraron la ceremonia de boda en Ca l’Iborra, en plena naturaleza, con llegada espectacular en coches de rally de los novios, pues Manel es un gran aficionado al motor y a partir de ahí transcurrió la ceremonia, entre  emotiva y divertida a partes iguales.

Después de nuestra breve pero intensa sesión de fotos, intento ser siempre breve, pues soy de la opinión de que lo que les apetece en ese momento a la pareja es disfrutar de los suyos y no estar pendientes del fotógrafo de boda, continuamos realizando nuestro reportaje de boda en Ca L’Iborra mientras los novios junto a sus invitados, disfrutaban de un fantástico aperitivo para pasar a continuación a una cena al aire libre, que aunque parecía que ya en el mes de octubre podría ser una opción arriesgada, pudimos disfrutar de una fantástica noche.

Sin duda una boda de las que suman y en las que me reitero una vez más sobre lo afortunado que soy por dedicarme a esta fantástica profesión y si además conozco lugares tan fantásticos como Ca l’Iborra, pues oye ¿Qué más se puede pedir?

Compartir mola.... Share on FacebookShare on Google+Tweet about this on TwitterShare on LinkedIn

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *